Muy buenas, soy Manu. El pádel tiene algo mágico que lo diferencia del tenis: las paredes. Las paredes no son el lĂmite de la pista, son tus mejores aliadas. Aprender a jugar con ellas es uno de los procesos más divertidos de este deporte.
Sin embargo, para jugar bien con las paredes, hay que saber utilizarlas con cabeza. Y aquà es donde veo el mayor desastre en las pistas de los clubs, tanto en jugadores de iniciación como en perfiles supuestamente más avanzados (esos que llevan años jugando, pero sienten que no mejoran).
Hoy te voy a contar por qué en mis clases de pádel en Valencia tengo "prohibido" enseñar la contrapared en las etapas iniciales.
El problema de abusar de la contrapared: La trampa de la pereza
Tendemos a sobreutilizar la contrapared. La vemos en los torneos profesionales y nos parece un recurso espectacular. Pero, en el pádel amateur, la realidad es muy distinta.
"Utilizar en exceso la contrapared es una forma de querer ser más innovador a veces, de querer correr menos, de querer posicionarte peor y ser un poco más vago. Y ese es el principal problema." — Manu Carrilero
Cuando confĂas en que la contrapared te va a salvar, dejas de hacer lo más importante en el pádel: mover las piernas, llegar antes a la bola, flexionarte y colocarte de lado. Sustituyes el esfuerzo fĂsico y el trabajo tĂ©cnico de una buena salida de pared por un recurso de emergencia que, mal ejecutado, es un regalo para tus rivales.
"Si aprendéis a utilizarla cada vez que tienes la oportunidad, pues al final te vas a vender, vas a fallar muchas bolas y no es la mejor idea." — Manu Carrilero
El caso de mi mujer: De cero a competir sin tirar ni una contrapared
No te hablo por hablar. Te pongo el ejemplo de mi mujer. Lleva dos años jugando al pádel, la he ido enseñando yo en clases y jugando partidos con ella. A veces se queja en tono de broma de que todavĂa no le he enseñado a tirar la contrapared.
Pero los resultados hablan por sà solos: en apenas dos años ha pasado de no haber tocado una raqueta en su vida a estar jugando partidos de nivel 3.5. Algo me dice que estamos haciendo las cosas bien.
Y no es el Ăşnico caso, es lo que me pasa con los alumnos que empiezan desde iniciaciĂłn y sin vicios adquiridos. Al no tener la "vĂa de escape" de la contrapared, su cerebro y su fĂsico se ven obligados a:
- Aprender a posicionarse bien en la pista.
- No volverse vagos a la hora de ir hacia la pared.
- Aprender a colocarse de lado correctamente.
- Llegar antes a la bola para aprovechar una salida de pared de manual.
¿Y qué pasa con las contras laterales?
La contrapared lateral es casi un accidente feliz. Se aprende, entre comillas, de rebote y bromeando en la pista. No es un recurso táctico sobre el que debas construir tu defensa cuando estás aprendiendo.
En mis clases aplico uno de los principios de la metodologĂa de la MM Academy: la tĂ©cnica debe estar al servicio de la táctica. Por eso, prefiero que mis alumnos construyan una base sĂłlida, que entiendan cĂłmo anticiparse a la bola.
Cuando domines todo eso, ya te enseñaré a hacer una contrapared para levantar aplausos. Hasta entonces: flexiona, ponte de lado y deja la pereza en el banquillo.