Muy buenas, soy Manu. Cuando estoy compitiendo en el lado del revés, exprimir al máximo mi pala y darle la potencia exacta a la bola depende al 100% de un detalle milimétrico: cómo coloco la mano.
La empuñadura es una de las primeras cosas que miro cuando empiezo a dar clases de pádel en Valencia a un alumno nuevo. Es un detalle que parece inofensivo, pero que dicta absolutamente todo tu juego. Si llevas años jugando con tus amigos, te has gastado un dineral en palas y sientes que estás completamente estancado en un nivel intermedio, te aseguro que el problema no es tu material. El problema, casi con total seguridad, está en tu mano.
"La forma en la que coges la pala condiciona a la forma en la que golpeas a la pelota." — Manu Carrilero
El lienzo en blanco vs. Los vicios adquiridos
El otro dĂa me pasĂł algo genial con una alumna nueva. HabĂa jugado apenas cuatro veces al pádel en su vida y vino a dar clases. Para mĂ, como profesor, eso es el escenario perfecto. Partimos desde cero, no hay vicios adquiridos y todo lo que tengo que hacer es asentar los pilares base para que empiece a volar en la pista.
Sin embargo, traĂa uno de los errores más tĂpicos de los principiantes: cogĂa la pala muy arriba, casi ahogándola, como si fuera una pala de tenis de mesa. A otros alumnos me los encuentro metiendo el dedo Ăndice por el corazĂłn de la pala (un peligro brutal para los tendones de la mano) o con la pala girada casi 90 grados, imitando una empuñadura "oeste" de tenis.
A la que me doy cuenta y veo golpes raros en la pista, miro la mano y ahà está el culpable.
La empuñadura continental: Tu seguro de vida
Para solucionar esto, siempre volvemos al origen.
"Digamos que en pádel la empuñadura base es la continental, que es como si cogiéramos un martillo con la pala para clavar un clavo con el marco." — Manu Carrilero
Aunque a niveles más avanzados sà que jugamos con pequeños cambios (pasando a empuñaduras "este" de derecha o de revés para potenciar remates liftados o ajustar las voleas), el 90% de tu juego amateur se debe sostener sobre la empuñadura continental. Te permite defender, atacar, salir de pared y volear sin perder fracciones de segundo cambiando la posición de la mano.
ÂżPor quĂ© es tan difĂcil cambiar la empuñadura si ya tienes nivel?
AquĂ es donde entra el drama del "jugador estancado". Te pongo el ejemplo de mi suegro. Lleva toda la vida jugando a pádel y siempre lo ha hecho con la empuñadura un poquito girada, en lo que serĂa una "este de revĂ©s".
Claro, eso le condiciona todos los golpes. A Ă©l, ahora mismo, le resultarĂa una tortura cambiar ese gesto. De hecho, ya lo intentĂł una vez con otro profesor y desistiĂł. ÂżPor quĂ©?
"Porque te obliga a cambiar toda tu tĂ©cnica, todo tu posicionamiento y todo lo que venĂas haciendo, ya que la pala ya no está en la posiciĂłn en la que solĂa estar." — Manu Carrilero
Ese es el precio a pagar. Modificar una empuñadura equivocada implica dar dos pasos hacia atrás para poder dar diez hacia adelante. Al principio fallarás bolas que antes metĂas, sentirás que no tienes fuerza y te frustrarás. Pero si no pasas por ese "desierto", te quedarás limitado para siempre (y además, comprarás muchas papeletas para sufrir una epicondilitis o dolores de hombro por forzar la articulaciĂłn en ángulos antinaturales).